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Especialidades · Cirugía de Cataratas

Cataratas y lentes intraoculares

La catarata es la pérdida de transparencia del cristalino, la lente natural del ojo. Es un proceso generalmente asociado a la edad y suele desarrollarse de forma progresiva.

¿Qué síntomas produce?

Los más habituales son:

Visión borrosa o como a través de un cristal empañado.

Deslumbramiento y halos alrededor de las luces.

Dificultad para conducir por la noche.

Pérdida de contraste y de intensidad de los colores.

Dificultad para leer o realizar tareas de precisión.

Cambios frecuentes en la graduación.

La catarata no suele producir dolor. Cuando empieza a limitar las actividades habituales, puede ser el momento de plantear la cirugía.

¿Cuándo conviene operarse?

No existe un grado de catarata "correcto" para operar, ni hace falta esperar a que la visión se deteriore por completo. La indicación se valora de forma individual, en función de cómo esté afectando la catarata a las actividades del día a día de cada persona: conducir, leer, trabajar, usar el móvil o el ordenador, o simplemente sentirse cómodo con la visión.

Cuando esa pérdida de calidad visual empieza a suponer una limitación real, suele ser un buen momento para plantear la cirugía. En la revisión valoramos juntos si ha llegado ese punto, sin prisas ni indicaciones automáticas.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico se realiza mediante una exploración oftalmológica completa, en la que se evalúa la visión y se examinan el cristalino, la córnea, la retina y el nervio óptico.

Antes de la cirugía se realizan además pruebas como la biometría ocular y el estudio de la córnea, que permiten calcular la potencia y el tipo de lente intraocular más adecuados para cada ojo.

Preparación antes de la cirugía

Antes de la intervención se realiza una revisión preoperatoria completa —biometría, estudio de la córnea y valoración general del ojo— con la que calculamos la lente intraocular más adecuada y descartamos cualquier otro problema que convenga tratar antes de operar.

Le explicaremos qué colirios debe utilizar en los días previos y cómo pautarlos correctamente.

No suele ser necesario suspender la medicación habitual; si toma anticoagulantes u otros fármacos que puedan influir, lo valoramos con antelación.

Le indicaremos si es necesario guardar algún tipo de ayuno según la anestesia prevista para su caso.

Es recomendable acudir sin maquillaje en el ojo y, si es posible, acompañado el día de la cirugía.

¿En qué consiste la cirugía?

La cirugía de catarata consiste en retirar el cristalino opacificado y sustituirlo por una lente intraocular artificial, que queda implantada de forma permanente.

La técnica habitual es la facoemulsificación, realizada a través de una pequeña incisión y, generalmente, con anestesia mediante gotas. La intervención suele durar unos 15-30 minutos y normalmente el paciente vuelve a casa el mismo día.

Es una cirugía ambulatoria: no requiere ingreso hospitalario. Tras la intervención, el ojo puede quedar protegido con un apósito o una pantalla, y el paciente permanece un breve rato en observación antes de recibir el alta y volver a casa acompañado.

¿Qué lente intraocular puedo elegir?

La lente intraocular no solo sustituye al cristalino: también determina, en gran medida, a qué distancias podremos ver sin gafas después de la cirugía. La elección debe personalizarse según las características del ojo, el astigmatismo, las necesidades visuales y las expectativas de cada paciente.

Lentes monofocales

Están diseñadas para proporcionar una excelente visión a una distancia, normalmente de lejos. Ventajas: excelente calidad visual, buen contraste y pocos fenómenos ópticos como halos o deslumbramientos. Inconvenientes: normalmente será necesario utilizar gafas para leer y para algunas actividades de cerca.

Lentes tóricas

Corrigen el astigmatismo corneal además de la catarata. Pueden ser monofocales, EDOF o trifocales. Ventajas: reducen el astigmatismo residual y pueden mejorar la calidad de visión. Inconvenientes: si se trata de una lente tórica monofocal, normalmente será necesario utilizar gafas para leer y para la visión de cerca. Además, requieren una medición y una colocación muy precisas y, en algunos casos, pueden necesitar ajustes posteriores.

Lentes EDOF

Las lentes EDOF (Extended Depth of Focus) amplían el rango de visión, proporcionando buena visión de lejos y una visión intermedia especialmente útil para ordenador, móvil o actividades cotidianas. Ventajas: buena calidad visual, mayor independencia de gafas y generalmente menos halos que las trifocales. Inconvenientes: la visión de cerca puede no ser suficiente para leer letras pequeñas, por lo que algunos pacientes siguen necesitando gafas para lectura.

Lentes trifocales

Están diseñadas para proporcionar visión funcional a tres distancias: lejos, intermedia y cerca. Ventajas: son las que ofrecen una mayor independencia de gafas y permiten realizar muchas actividades cotidianas sin ellas. Inconvenientes: pueden producir halos y deslumbramientos, especialmente por la noche. Además, requieren una selección cuidadosa del paciente y una buena salud ocular.

¿Cuál es la mejor lente?

No existe una lente que sea la mejor para todos los pacientes. La elección depende de lo que cada persona necesita y de las características de sus ojos. Para algunos pacientes, la prioridad será conseguir la máxima calidad visual; para otros, poder leer, utilizar el ordenador y conducir sin gafas será más importante.

Por eso, antes de elegir una lente intraocular, realizamos un estudio personalizado del ojo y de las necesidades visuales de cada paciente, para recomendar la opción que ofrezca el mejor equilibrio entre calidad de visión e independencia de gafas.

Recuperación y cuidados tras la cirugía

La recuperación es progresiva. Durante los primeros días es normal notar sensación de cuerpo extraño, lagrimeo, algo de visión velada o mayor sensibilidad a la luz; son molestias leves que van remitiendo por sí solas.

Utilice los colirios en el orden y la duración que le indiquemos: son la parte más importante del postoperatorio.

Proteja el ojo con la pantalla o con gafas de sol, sobre todo al dormir durante los primeros días.

Evite frotarse el ojo y que le entre agua, jabón o champú directamente durante la primera semana.

Puede leer, ver la televisión o usar el móvil con total normalidad: no hay ningún riesgo por el uso visual.

Evite piscinas, saunas, esfuerzo físico intenso o levantar peso durante las semanas que le indiquemos.

Programamos una revisión a las 24-48 horas de la cirugía y, después, según cómo evolucione cada caso. La mayoría de los pacientes nota una visión ya estable en las primeras semanas, aunque el resultado final —especialmente con lentes tóricas, EDOF o trifocales— puede seguir afinándose durante el primer mes y medio.

Dr. David Rodríguez Feijoo · Oftalmología Médica y Quirúrgica · Clínica Visión Bilbao

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