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Especialidades · Retina

Enfermedades de la retina

La retina es la capa sensible a la luz que recubre el interior del ojo y es la responsable de transformar la luz en las imágenes que percibimos. Las enfermedades de la retina pueden afectar a la visión central, la visión periférica o la visión nocturna y, en algunos casos, pueden progresar sin producir síntomas en sus fases iniciales.

Una exploración oftalmológica completa, junto con pruebas como la OCT, retinografía, angiografía o autofluorescencia, permite detectar muchas de estas enfermedades de forma precoz y realizar un seguimiento preciso de su evolución.

OCT macular mostrando un corte transversal de las capas de la retina
OCT macular: corte transversal de las capas de la retina

Degeneración macular asociada a la edad (DMAE)

La DMAE es una enfermedad que afecta principalmente a la mácula, la zona central de la retina responsable de la visión de detalle. Es más frecuente a partir de los 60 años y puede dificultar actividades como leer, reconocer caras o conducir.

DMAE seca

Es la forma más frecuente y suele evolucionar lentamente. Puede producir una pérdida progresiva de la visión central y, en fases avanzadas, aparecer atrofia geográfica, con pérdida de tejido de la retina y del epitelio pigmentario.

El seguimiento mediante OCT y otras pruebas de imagen permite detectar cambios antes de que sean evidentes para el paciente. En determinados pacientes, los suplementos específicos según el estadio de la enfermedad pueden reducir el riesgo de progresión.

DMAE húmeda

En esta forma aparecen vasos sanguíneos anómalos debajo o dentro de la retina, que pueden producir líquido, hemorragias y una pérdida de visión más rápida.

El tratamiento principal son las inyecciones intravítreas de medicamentos anti-VEGF, que permiten controlar el crecimiento de estos vasos y el líquido asociado. El tratamiento suele requerir varias inyecciones y un seguimiento periódico mediante OCT, ajustando los intervalos según la respuesta de cada paciente.

El tiempo es especialmente importante en la DMAE húmeda. Un diagnóstico y un inicio del tratamiento rápidos desde la aparición de los síntomas pueden ser determinantes para preservar la visión. En Clínica Visión Bilbao estamos especialmente comprometidos con facilitar un diagnóstico precoz y poner en marcha el tratamiento adecuado con la mayor rapidez posible. Los síntomas de alarma pueden incluir visión borrosa, aparición de una mancha central o distorsión de las líneas rectas.

Retinopatía diabética

La retinopatía diabética es una complicación de la diabetes que afecta a los vasos sanguíneos de la retina. Su aparición y progresión están relacionadas con el tiempo de evolución de la diabetes y con el control de factores como la glucemia, la presión arterial y los lípidos.

En fases iniciales puede no producir ningún síntoma. Cuando progresa puede aparecer visión borrosa, manchas o sombras en el campo visual, pérdida de visión o alteraciones de la visión central. Una de sus complicaciones más frecuentes es el edema macular diabético, provocado por la acumulación de líquido en la zona central de la retina.

El tratamiento depende del estadio de la enfermedad y puede incluir:

Inyecciones intravítreas de anti-VEGF, especialmente en el edema macular diabético.

Corticoides intravítreos en determinados pacientes.

Láser retiniano, especialmente en casos de retinopatía diabética proliferativa o determinadas lesiones.

Cirugía vitreorretiniana en casos avanzados con hemorragias persistentes o complicaciones traccionales.

El control adecuado de la diabetes, la presión arterial y otros factores de riesgo es una parte fundamental del tratamiento.

Oclusiones venosas de la retina

Las oclusiones venosas de la retina se producen cuando una vena retiniana se obstruye, dificultando el drenaje de la sangre. Pueden afectar a una rama de la vena retiniana (oclusión de rama venosa) o a la vena central de la retina.

Suelen producir una pérdida de visión relativamente brusca, aunque la intensidad depende de la zona afectada y de la presencia de edema o isquemia. Entre los principales factores de riesgo se encuentran la hipertensión arterial, la diabetes, el glaucoma y otros factores cardiovasculares. Una de las principales consecuencias es el edema macular, que puede provocar una disminución importante de la visión.

El tratamiento se dirige fundamentalmente a sus complicaciones y puede incluir inyecciones intravítreas de anti-VEGF —actualmente el tratamiento de primera elección para el edema macular—, corticoides intravítreos en determinados casos, y láser retiniano cuando existe isquemia o neovascularización. Es importante realizar un seguimiento estrecho, especialmente en las formas isquémicas, debido al riesgo de aparición de nuevos vasos sanguíneos y otras complicaciones.

Enfermedad paquicoroidea

La enfermedad paquicoroidea engloba un grupo de alteraciones en las que la coroides —la capa vascular situada debajo de la retina— presenta cambios característicos, como un aumento de su grosor y dilatación de determinados vasos sanguíneos. Dentro de este espectro se encuentran enfermedades como la coriorretinopatía serosa central, la epiteliopatía paquicoroidea y la neovascularización paquicoroidea.

Puede producir visión borrosa, distorsión de las imágenes, manchas en el campo visual o alteraciones en el tamaño y percepción de los objetos. En ocasiones, sin embargo, puede permanecer asintomática.

El diagnóstico se basa especialmente en técnicas de imagen como la OCT, la OCT angiografía y, en determinados casos, la angiografía con verde de indocianina. El tratamiento depende del tipo de enfermedad y de su evolución: algunas formas pueden observarse inicialmente, mientras que en otras pueden utilizarse tratamientos con láser o terapia fotodinámica. Cuando aparece una neovascularización, pueden estar indicadas las inyecciones intravítreas anti-VEGF.

Distrofias de la retina

Las distrofias retinianas son un grupo amplio de enfermedades, generalmente de origen genético, que afectan progresivamente a las células de la retina. Algunas son hereditarias y pueden comenzar durante la infancia o la juventud, mientras que otras se manifiestan en la edad adulta.

Los síntomas dependen del tipo de distrofia, pero pueden incluir:

Dificultad para ver con poca luz o por la noche.

Pérdida progresiva de la visión periférica.

Dificultad para distinguir los colores.

Pérdida de visión central.

Destellos o alteraciones en la adaptación a los cambios de iluminación.

La retinosis pigmentaria es uno de los ejemplos más conocidos y suele comenzar con dificultad para ver de noche y pérdida progresiva del campo visual. El diagnóstico requiere una valoración especializada y puede incluir OCT, autofluorescencia, campimetría, electrorretinograma y estudio genético.

Actualmente, el tratamiento depende de la enfermedad concreta. Aunque muchas distrofias todavía no disponen de un tratamiento capaz de detener su evolución, existen terapias dirigidas para determinadas alteraciones genéticas y numerosas líneas de investigación en desarrollo. Además, pueden tratarse complicaciones asociadas, como el edema macular o las cataratas, y ofrecerse ayudas de baja visión para mantener la mayor autonomía posible.

¿Qué esperar en una inyección intravítrea?

Las inyecciones intravítreas son el tratamiento habitual de muchas enfermedades de la retina, como la DMAE húmeda, el edema macular diabético o las oclusiones venosas. Es un procedimiento ambulatorio que se realiza en consulta, sin necesidad de quirófano ni ingreso.

Se aplica anestesia local mediante gotas o gel, por lo que la inyección en sí apenas produce molestia.

Antes de la inyección se desinfecta la superficie del ojo para minimizar el riesgo de infección.

Todo el procedimiento dura solo unos minutos, y el paciente puede volver a su actividad habitual el mismo día.

Es normal notar el ojo algo rojo, con sensación de arenilla o visión con pequeñas manchas móviles durante uno o dos días.

Si aparece dolor intenso, pérdida brusca de visión o aumento progresivo del enrojecimiento en los días siguientes, debe consultarse de forma urgente, ya que son signos que conviene valorar cuanto antes.

El número de inyecciones y la frecuencia se ajustan de forma individualizada según la enfermedad y la respuesta de cada paciente, con un seguimiento mediante OCT en las revisiones.

Cuidar la retina es cuidar la visión

Muchas enfermedades de la retina pueden evolucionar durante un tiempo sin síntomas claros. Por eso, especialmente en personas con diabetes, antecedentes familiares de enfermedades retinianas, edad avanzada o cambios recientes en la visión, una exploración oftalmológica con estudio de retina puede ser fundamental para detectar alteraciones de forma precoz. Un diagnóstico temprano permite, en muchos casos, comenzar el tratamiento antes de que la enfermedad produzca un daño visual irreversible.

Exploración de retina mediante OCT en Clínica Visión Bilbao

Exploración de retina mediante OCT

Dr. David Rodríguez Feijoo · Oftalmología Médica y Quirúrgica · Clínica Visión Bilbao

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